Sueño Roto

Los sueños hay que perseguirlos y la “Legión” lo hizo. Por eso respeto y admiración. Con la derrota muy fresca, lejos de dramatizar, analizaremos los factores mentales existentes.

1-Preguntarse si Del Potro debería haber ido al Master o no carece de sentido como en el fútbol si Messí debió haber entrado en vez de Cruz frente a Alemania. Son decisiones que se toman. Es hacer leña del árbol caído.

2-Según los especialistas médicos del deporte, las lesiones “blandas” son prevenibles. En esta multicausalidad, se considera que el estrés te hace más vulnerable. Del Potro arrastraba una lesión pero lo dejó afuera otra. Hay una nítida unión cuerpo-mente. Su rostro denotaba excesiva tensión y parecía no disfrutar del juego. Demasiadas miradas y exigencias para un chico de 20 años, que además fue el jugador que más partidos jugó en el mundo en el último semestre. Un dato nada desdeñable.

3-Con Nadal en cancha Argentina era punto. Luego de su dimisión pasamos a ser banca. No cualquiera es “banca” y favorito en una final. Recordemos el “maracanazo”. El “efecto casa” y las trece pintadas a la cancha no alcanzaron.

4-Las finales son finales: es la 1ª vez que Argentina pierde una final de local y que España gana una de visitante. En las finales aparecen los mejores. Ganar es una consecuencia. Al éxito se llega por acumulación. Varios argentinos pensaron que estaba ganada antes de jugarla. El “típico exitismo” autóctono.

5-Es la segunda vez en dos años que Acassuso juega un buen partido decisivo para el equipo , pero pierde y necesita pedir perdón. Con Nalbandián sólo no alcanza, y sin un doble trabajado como el rival, tampoco.

6-España sin figuras pareció más cohesionado como equipo. Tal vez que el número 1 no viniera y luego que la mitad de la gente no los acompañara los fortaleció. La presión era para Argentina y lo tenían muy claro.

7- Está claro que esto fue un gran negocio para unos pocos. El tironeo político en la elección de la sede y los intereses diversos en juego más que unir, fragmentan al equipo. Sabemos que el éxito tiene muchos padres pero que el fracaso es huérfano. Ojalá estos muchachos sigan intentando. Se dejó pasar una oportunidad histórica, pero aprendiendo de algunos errores, el sueño es posible. Esto es deporte. Hay revancha. La tercera es la vencida para la “ Legión”. Lo merecen. Estuvimos muy cerca…

MAG. MARCELO ROFFÉ

 
 
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