Al estadounidense Floyd Landis , ganador del Tour de France 2006 le confirmaron el doping con testosterona por estos días.
A su compatriota Justin Gatlin, campeón olímpico y mundial de los 100 metros, le acaba de pasar lo mismo…Por eso el impacto social.
Hay dos maneras de jugar con ventaja según mi mirada:
- Entrenar la mente
- Doparse
La segunda está reñida con la esencia del deporte, si se ingieren sustancias para rendir mas y que según la definición del Comité de Doping Internacional de 1964 ( Tokio) “con la intención de aumentar artificial y deslealmente su rendimiento”. Es anti-ética. La primera en cambio introduce la diferencia: ante el equiparamiento técnico, físico y táctico ¿qué es lo que decide el curso de un rendimiento y por ende de un resultado a favor o en contra? El poder de la mente. Es ética, es aprovechar un recurso que tenemos y no valoramos. O que queda en manos de quienes no están preparados. ¿Porqué se detectan más casos en deportes individuales que en deportes de equipo?
¿Porqué se “etiqueta” y margina a los deportistas que consumieron drogas “sociales” y que lejos de mejorar el rendimiento, lo empeoraron, auto-boicoteandosé?
¿El deporte de alto rendimiento es salud?
Vivimos en un mundo de presiones. Las presiones existirán siempre. Hay que trabajar, no para erradicarlas sino para controlarlas. Son muchas. Hay una cultura del “exitismo” y del “campeonismo” que tiene efectos permanentemente sobre los sujetos que la componen. Solo parecen brillar los resultados inmediatos y efímeros...
Solo sirve ganar , y entonces allí se anidan y generan los miedos y las presiones a fracasar , a equivocarse, a arriesgar, a no poder dar lo que se espera de uno, a perder lo yá logrado.
Se potencia la auto-exigencia y el ganar o ganar se transforma en ganar de cualquier modo. No importan los medios. Allí señalamos el componente psicopatológico en el alto rendimiento deportivo. ¿Se puede ser eficaz defendiendo algo del placer lúdico? ¿O este trabajo-negocio que implica generar un producto es inconciliable con lo que alguna vez se llamó juego y disfrute? ¿Cómo explicamos entonces que en los Juegos(juegos?) Olimpicos de Atenas 2004 hubo 22 deportistas detectados( otros no lo fueron) y descalificados por doping? ¿ Qué pasó con el espíritu amateur? ¿Donde quedó? ¿Hacia dónde vá el deporte profesional? ¿Cuál es el costo del éxito?
Para concluir considero central algunas cuestiones:1) cualquiera no se droga, existen causas.2) no es lo mismo drogas “sociales” que “sustancias prohibidas” para rendir más, el trato debería ser diferente y me parece interesante la nueva figura de “lesionado” en fútbol que requiere rehabilitación y seguir compitiendo.3)Se debe trabajar en la prevención (educación/ anticipación) más que en la represión. Los valores (ej. valorar el hecho de competir ) son el mejor “dique de contención” frente al “mundo de las trampas”. Esa es la mayor enseñanza que recojo de estos doce años que llevo en el trabajo de campo en el alto rendimiento deportivo.
El doping es un fenómeno relativo al rendimiento deportivo con fin a obtener el único resultado socialmente valorado: ganar. No necesariamente tiene que ver con cuestiones sociales como la adicción. Esta es otra problemática mucho más abarcativa, vinculado a otras cuestiones personales y sociales y excede el campo de la droga: hay adicciones varias (juego, trabajo...). Por consiguiente no debemos perder el encuadre que nos brinda el deporte para reflexionar sobre el doping.
En la Empresa también podemos jugar limpio o sucio para alcanzar lo que nos proponemos, cada uno elige...
Lic. Marcelo Roffé
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